REVIEW DE «AKIRA»

(ALERTA SPOILERS)


Recordamos al lector que el siguiente contenido es un breve y conciso análisis de aspectos clave del film. Nuestra visión y parecer, marcando así el sentido de la composición dentro de la película. 


Akira se estrenó en 1988 de la mano de Katsuhiro Otomo, director de la película y creador del manga homónimo en el que se basa la misma. A partir de esa fecha la animación japonesa no sólo lograría su merecido lugar en la historia del cine, del arte y de la animación universal, sino que revolucionaria el panorama cinematográfico por completo y las relaciones sociales estableciendo así el movimiento Otaku en occidente. El film se estrenó cinco años antes de que, por su cuenta, finalizara el manga. Es por ello que la película aborda aspecto diferentes y obvia acontecimientos de las entregas en papel.


Nos encontramos la historia de unos jóvenes vándalos, producto de la sociedad en la que les ha tocado vivir, en una ciudad caótica (NeoTokio) elevada sobre los escombros de una catástrofe nuclear a raíz de tensas relaciones entre bandas y el gobierno y el consiguiente estallido de la III Guerra Mundial. En el estallido de este conflicto bélico están impresas las huellas de nuestro querido y desconocido Akira, personaje que titula la película pero no presentado de forma física hasta el clímax y cierre de la cinta. Años después, en el 2019, ya fundada NeoTokio, el gobierno esconde una serie de niños con extraños poderes que pueden mover y mutar objetos o hacer que su energía mental provoque explosiones. Entre aventuras a golpe de acelerador, quemando rueda, jugándonos la vida, la película llega a su momento álgido con una batalla psíquica, iluminante y descarnada.




COMPOSICIÓN 

En el principio Dios quiso la luz y la luz se hizo. Lean esta frase mientras contemplan la primera explosión de Tokio  al inicio de la película y la siguiente explosión de NeoTokio al final del film. Este acontecimiento nos marca, no sólo la temática, sino el aspecto divino o metafísico del argumento y la construcción narrativa de la historia. (Consideramos que la presencia de una explosión a pocos segundos de comenzar el film hace destacar en la narrativa el doble clímax tanto al inicio como al final rompiendo y rehaciendo la narrativa) Recordamos al lector que el primer plano y/o fotograma de una película es esencial para marcar el tono, la estructura y la comprensión de esta.





Durante el comienzo, avanzan los minutos del film en el que Otomo nos muestra una NeoTokio totalmente espídica, en constante movimiento e intermitencia lumínica. Nos presenta una ciudad insomne donde la cámara no deja de moverse, transmitiendo con ella dichas sensaciones y características. Un aspecto crucial para entender el alma de esta ciudad post III Guerra Mundial es el hecho de que plano a plano no vemos en ningún momento un solo trazo de cielo, transmitiendo así un aspecto opresivo y atrapante. Edificios excesivamente grandes y altos, alejados del “mundanal estruendo” y de la sociedad a la que se oprime y controla.
Kaneda no nos muestra su rostro hasta la escena en el callejón donde Tetsuo está sobre la moto de Kaneda. Por una parte el misterio de Kaneda nos indica superioridad y liderazgo. Una vez vemos su rostro, teniendo en cuanta el valor de escala del plano y el cambio de campo del mismo, es decir, plano americano de espaldas y plano medio frontal, entendemos que él será el alfa. Por otra parte se nos presenta a Tetsuo usurpando el espacio del líder, marcando así su rol de omega con un contrapicado de ambos haciendo a Kanea mayos que él en la escala componiendo una diagonal entre ellos.


A través de persecuciones, terribles casualidades y controles mentales desquiciantes, Tetsuo se forja en su inminente sublevación como némesis y su destrucción como elemento catártico para el personaje. En la secuencia del estadio olímpico, cerca del final del film, antes de que Tetsuo se convierta en una masa viscosa, visceral y caótica, llega al punto escultural más alto, sentándose en el trono de piedra que preside la zona. Apuntemos que los juegos olímpicos eran unas actividades destinadas al gozo y disfrute de los dioses en la antigua Grecia. El hecho de que Tetsuo usurpe ese espacio físico indica que ya no es el niño débil que era maltratado en la escuela por sus compañeros.  La destrucción, por segunda vez, del estadio simboliza la apología por la destrucción del consumismo capitalista americano y lo referente a esa cultura. Entiéndase también como la muerte de los antiguos dioses dando paso a los nuevos física y filosóficamente opuestos.

 





Al final del film, los tres muchachos meta humanos se aúnan, junto con Akira, personaje que titula la obra y del que no vemos un solo centímetro hasta el final del film, pues se le da la calidad de salvador, antes destructor, de NeoTokio. Juntos detienen a Kaneda. Juntos se funden convirtiéndose en energía y así viajan a una dimensión cuántica donde no sólo nadie ha sido destruido, sino que es el primer paso de una nueva creación. El final de la película nos indica que la destrucción no significa fin absoluto y que el caos no es un aspecto destructor. “Yo soy Tetsuo”. Con la última frase del personaje Otomo nos quiere dar a entender que se ha transformado en una poderosa energía pura que inicia su constante e inmutable creación, crecimiento y destrucción formando parte así de la paz y el equilibro del caos que llena nuestro universo.




CYBERPUNK O LO POSTMODERNO


Muchos creativos procuran no pillarse los dedos especificando fechas en sus obras distópicas. Podemos decir que Asimov y Orwell, en cuanto autores occidentales, y Ishiro Honda y Shigeru Komatsuzaki (Godzilla) siendo autores nipones, son los puntos de partida para el crecimiento de estos multiversos de posibilidades catastróficas. Fue entonces, en 1982, que sale a la venta el manga predecesor y semilla del film que hoy nos ocupa. 1988: Akira, culto y sublimación del subgénero del cine fantástico. Encontramos la presencia del Cyberpunk en los espacios, encuadres, actos y aventuras de los personajes, etc. El género se caracteriza por la falta de humanidad de los personajes en general y el intento de enmiendo de la situación del protagonista en particular. En la obra la ciudad que acoge la historia es NeoTokio. El nombre de la ciudad ya nos indica el renacimiento de un espacio. Si una sociedad funciona no es necesaria una re-fundación. En NeoTokio encontramos una sinfonía de drogadicción, delincuencia juvenil, delincuencia gubernamental y biológica. Bandas moteras adictas al juego y a las drogas tal y como reza la inscripción de la cazadora de Kaneda “Buenas para la salud, malas para la educación”. Es esencial que en las distopías u épicas modernas, las armas de los caballeros y las caballeras sean drásticamente distintas a las que estábamos acostumbrados. Queremos decir que en esta obra el arma más importante de los personajes no es un cañón laser sino la flota motorizada con la que se presenta a los personajes. Presente también el maltrato pero con un alto grado de fraternidad con el que viven los protagonistas. En definitiva, una imagen de Japón poco sospechosa de ser visitada por foráneos. Pues era el objetivo del director, hacer una crítica de lo que imaginaba que iba a llegar.





Un elemento principal del subgénero es el aura envolvente derivada del cine negro y la degeneración de la tecnología, siendo esta última como una religión para los habitantes de estas ciudades de oscuro presente y futuro. Remarcar también que pese a la coraza de guerreros antiheroicos, una de las características primarias de los personajes es la marginalidad de la que provienen y/o en la que se mantienen. Una de las claves del guion, en cuanto a narrativa, es el ciclo que algunos personajes sufren conocido como “Ciclo del héroe”. Pues en las piezas de esta temática no es necesario que ninguno de los personajes cumpla dicha característica ni viaje transformador. Como ejemplo de películas de marcada temática Cyberpunk podríamos hablar de: Psycho-Pass, (2012), Ghost in the Shell, (1995) o The Animatrix, (2003).





COLOR


Más de 300 colores componen este pentagrama animado. Cerca de 50 de esos colores fueron creados exclusivamente para el film como puede ser el mismísimo “Rojo Akira”. Ese rostro metálico y neonizado de los colores es digno de reverencia. Una de las curiosidades de la coloración es que los coloristas, pincel en mano, coloreaban cientos de planos idénticos punto por punto, trazo por trazo.  


Pese a su genial aspecto artístico, el hecho de que tengamos una adaptación de Akira coloreada no es sino una estrategia de distribución más desahogada, no sólo para el público nipón sino también para el espectador occidental.
Sigamos la pista del rojo. Rabia, hambre, energizante incomprensión. El rojo despierta los sentidos. La capa de Tetsuo, la cazadora y la moto de Kaneda, la sangre utilizada para escribir mensajes por la ciudad. 


Desde ShiroAnime entendemos la presencia excepcional y cuidadosamente saturada del color como una esperanza de esa luz al final del túnel, una brisa de gracia que promete un futuro mejor. Nos pueden quitar todo menos la fuerza y el color.





BANDA SONORA


Unas piezas musicales enérgicas, espídicas, punzantes, electrónicas, metalizadas, aceleradas. Potencia y pasión vibrante. La delicadeza con la que la banda sonora, gamberra, potente y agresiva como los personajes, la sociedad y la descarnada ciudad que nos muestran en la obra hacen que se transmita sin fisuras el sentido y el significado de lo que vemos a cada cuadro.




AKIRA O EL GODZILLA META HUMANO


Bien es sabida la innata devoción de la cultura japonesa moderna de las criaturas, de dudosa moralidad, monstruosas y devastadoras fruto de catástrofes nucleares o naturales. Esta monstruosa corriente no ha estado nunca falta de un elemento distintivo de las demás culturas y creaciones. Generalmente, estas criaturas caóticas provienen de las leyendas y/o de reinos submarinos o celestiales siendo a veces mismísimos dioses. 


A nadie sorprende la existencia de seres superiores con poderes psíquicos y menos en la animación japonesa. El elemento que diferencia a Akira de las demás, es que el némesis, el villano, el elemento dramático del film es el salvador y el personaje fundacional de las energías, la materia y la filosofía moderna de la creación postmoderna.





INFLUENCIAS Y POST AKIRA


Claro está que Akira es una cinta profundamente y claramente inspirada en la obra cumbre de la ciencia ficción cinematográfica y una de las obras maestras de Ridley Scott: Blade Runner,(1982). Posteriormente a la llegada de la versión en cine del manga llegan nuestras pantallas películas como las mencionadas anteriormente (véase el apartado “CYBERPUNK O LO POSTMODERO”) y, en cuanto al cine occidental, contamos con el videoclip “Scream”(1995) de Michael Jackson, “The Matrix”(1999) de las hermanas Wachowski, “Inception”,(2010) de Christopher Nolan, “Ready player one”(2018) de Steven Spielberg.
Sabemos que está preparada una nueva versión cinematográfica americana de acción real de Akira prevista para mayo del 2021. Los derechos de esta pertenecen al actor Leonardo DiCaprio y por el momento sabemos que el director escogido para dirigirla es el fantástico Taika Waititi.





Sin duda alguna comprendemos que la película, y el manga, no son otra cosa que una apología directa a la caída del régimen capitalista y deshumanizado occidental y cierta nostalgia de los valores tradicionales. Una magnifica historia del caos y su perfección mutable y cambiante.
Vuelvan a disfrutar de esta obra maestra del cine Fantástico. Suerte y a quemar rueda sin miedo a ser quien somos.



-Kiiro

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