REVIEW DE «HOSHI NO KOE»

 

(ALERTA SPOILERS)

¿Qué sucedería, Camaradas, si juntamos “Neon Genesis Evangelion”, o el género mecha en general, y 5 centímetros por segundo? Correcto, surgiría  Hoshi no koe, 2002 (Voces de una estrella). Makoto Shinkai dirige en el año 2002 un cortometraje de apenas 25 minutos que puede plantear las bases de todo lo que estaría por llegar de su filmografía. Una historia de amor de distancias infinitas, entre dos jóvenes que se envían correos SMS a través del teléfono móvil. En el año 2046 se han encontrado ruinas de una civilización alienígena en Marte, y la humanidad ha sido capaz de avanzar tecnológicamente lo suficiente para mandar una expedición espacial el próximo año. Los dos protagonistas, Mikako y Noboru, son ambos estudiantes de instituto, pero se ven separados ya que Noboru va a continuar con sus estudios mientras que Mikako es elegida para unirse a la expedición espacial…

 

ANÁLISIS

Makoto Shinkai ya sabía hacerlo bien antes de que llegaran todas sus obras más conocidas. De nuevo tenemos entre manos una de esas historias de amor del anime que, por cualquier hecho fortuito o por la tozudez cultural del guionista (Shinkai en este caso), nunca salen bien. Como decíamos al comienzo, esta cinta es una conjunción de distintos género o distintos tipos de historias del anime: los animes mechas, una versión fantástica de la ciencia ficción y la tinta sentimental u amorosa de nuestro amigo Makoto. Aunque no sea el único anime mecha que existe, es obvio que Shinkai se ha inspirado en Evangelion para representar esas luchas de máquinas de guerra y el tipo de enemigo, en este caso seres alienígenas, además del diseño de capsula conductora de la máquina. Y sobre todo especificar que no estamos ante un anime de ciencia ficción como lo puede ser Gost in the Shell o Cannon Foder.

¿Y como nos cuenta Shinkai lo que sucede, el conflicto? Pues como todos sabemos Shinkai es el príncipe de las distancias. Es uno de los que mejor narra en imágenes la distancia cuando este elemento es el drama principal de sus obras. Pero a estas distancias añadimos otro aspecto: el tiempo. Bien, pues vayamos por partes, Jack:

ESPACIO: Una de las riquezas de las grandes o pequeñas ciudades de Japón es el paisaje y las estructuras urbanísticas. De sobra comprendemos, teniendo en cuenta si la película se compone de un alto contenido dramático, el significado de un simple plano en el que vemos únicamente el cableado de las calles. Pues en la review de Okko pudimos ver un ejemplo de ello. Lo que sí sabemos con seguridad es el fetichismo semántico de Shinkai con los trenes y las vías de estos. Como vimos en 5 centímetros por segundo la mejor manera de dibujar la distancia y la imposibilidad de un amor, es eternizar un viaje en tren. Sabiendo esto, vemos que en este corto introduce esos elementos pero en un sentido premonitorio o como base del verdadero espacio que él utiliza para definir la distancia: en este caso es el mismísimo cosmos. No hay más distancia que en donde no hay fronteras.

TIEMPO: Como pudimos ver en Kimi no Na wa el tiempo era uno más de los elementos fantásticos que no necesitaba una lingüística X como es en este caso. Shinkai se embarca en una aventura espacial en la que, como ya hizo Kubrick años antes o Nolan años después que él, el tiempo es parte de la base de esa edificación sin la que no podríamos comprender nada. Por una parte estos dos amantes sin poder amar son separados por el espacio: ella marcha al espacio exterior en una misión militar y él se queda en la Tierra para seguir con su formación académica. El espacio puede hacernos lejos, pero más lejos puede hacernos el tiempo. Basándonos en la teoría de la relatividad, y con un lenguaje común, el tiempo en la tierra pasa para todos por igual, independientemente de la visión de cada uno. Una vez uno de ellos se aleja de ese punto referencial y se aleja de la tierra el tiempo va a pasar de distinto modo para cada uno. Cuando Mikako se aleja de la tierra el tiempo para ella pasará mucho más lento de lo que lo hará para Noboru. Como vemos en la película, pasan años para que un simple SMS pueda llegar desde el teléfono de Mikaki al de Noboru y viceversa. Y visto desde otro punto de vista: Noboru ha estado sin Mikako en la tierra unos 8 años. Si en este momento Mikako regresara, ella tendría la misma edad con la que marcho y por su parte Noboru sería prácticamente un adulto. Por lo tanto Shinkai une ambos elementos basándose en la física espacial para dramatizar esta historia de amor que no pudo ser. A nuestros protagonistas solamente los une, una vez Mikako marcha al espacio, un pequeño teléfono móvil que envía mensajes de texto a ocho años luz de su posición actual. Además de esto, podemos entender también que el hecho de que Mikako se encuentre en mitad de la nada cósmica luchando contra alienígenas signifique una lucha contra sí misma por no haber elegido otro camino en su vida. Finalmente eligió su pasión de los viajes al espacio y dejo atrás su vida de amor con otra persona que como ella, sin decirlo, también estaba dispuesta.

Un poco de lenguaje más: las escaleras, Camaradas. Del mismo modo que el cableado urbanístico, las escaleras al comienzo de la pieza plantean el tono dramático de la película: la imposibilidad de ese amor por el hecho de las convicciones de los protagonistas y las distancias que más tarde les separaran. Para los recién llegados: La verticalidad y las formas diagonales en el cine es un uso de la forma geométrica para dibujar y definir el conflicto y resaltarlo. Estaremos de acuerdo que la antítesis, y por tanto la tranquilidad y la calma, la aportaría una forma horizontal. (Apuntemos que esto no siempre sucede porque no siempre podeos disfrutar de una película bien hecha). Sin necesidad de que Shinkai se haga un Mondrian, relacionando el tema de la historia con una escalerita tendríamos mucho camino hecho (mensaje de utilidad pública para esos camaradas que hagan pelis)

El cine siempre tiene estas cosas. Puede no decirnos nada o decírnoslo todo. Y los grandes cineastas son aquellos que sin necesidad de inventar historias imposibles utilizan los elementos que tienen a su alcance para hacer de una simple historia de amor una de las mejores jamás contadas en la historia del cine, me atrevería a decir.

Nos vemos, Camaradas.

Que dios bendiga a Makoto Shinkai.

-Kiiro

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