REVIEW DE «HOTARUBI NO MORI E»

(ALERTA SPOILERS)

Recordamos al lector que el siguiente contenido es un breve y conciso análisis de aspectos clave del film. Nuestra visión y parecer, marcando así el sentido de la composición dentro de la película.

En el septiembre de 2011 llega a las pantallas del espectador japonés la adaptación de una bellísima historia de amor, amistad y tiempo. “Hotarubi no Mori e” mediometraje dirigido por Takahiro Omori producido por el estudio Brain’s Base. El director también es conocido por otras producciones como «Yoiko»(1998-1999), «Koi Kaze»(2004), «Natsume’s Book of Friends the Movie: Tied to the Temporal World»(2018). Dirige la versión animada de un anime editado por primera vez en el 2003 y reeditado el mismo año del estreno del film. La autora del manga one-shot es Yuki Midorikawa. ​ Es conocida principalmente por su obra “Natsume Yujin-Cho” adaptada por seis temporadas al anime.

Cuando tenía seis años, Hotaru se adentra en el bosque que rodea el pequeño pueblo en el valle donde vive su tío. Angustiada por haberse perdido se encuentra con un ser que le cambiará los veranos y la vida. Gin, un joven humano convertido en espíritu que vive en el bosque donde Hotaru se pierde. La encuentra, la tranquiliza y le ayuda a encontrar el camino de salida. A partir de este acontecimiento nuestros personajes se convertirán en los mejores amigos, quedando unidos por hilos invisibles que, por mucho que no se puedan tocar, pues si eso sucede Gin desaparecería, existen pese a que no los veamos. A medida que pasa el tiempo por la vida y el cuerpo de Hotaru será cada vez mayor el sentimiento de necesidad de verse y de estar juntos. Ninguno de ellos, ni nosotros, querremos que se acabe el verano.

 

COMPOSICIÓN

Ciertamente, pese a ser una película de 40 minutos, hay mucho aspectos a mencionar y analizar. En primer lugar, el film comienza con un Gran plano general del bosque y sus colinas, oscuro y sin dejarnos ver el cielo. Asonantemente la película termina con un contrapicado del cielo limpio y azul. Señalar un elemento recurrente en estos análisis y en la animación japonesa: la naturaleza. Se nos presenta una cinta inundada de naturaleza. Un bosque protagonista con estructuras ornamentales de una cierta antigüedad. Como sabemos poco más adelante del inicio del film tenemos entre manos una historia de espíritus guardianes del bosque, pues con los primeros planos se nos marca antes de que lo sepamos el aspecto profundo, ancestral, longevo y místico del espacio que se representa. Mientras nos muestra la naturaleza, el director hace un fundido a blanco para mostrarnos en el mismo espacio, solamente se ha hecho una ligera corrección de cámara, a Gin. El fundido como entrada en el aspecto divino. Aspecto comparable con el aura casi nuclear que envuelve a Gin en el momento de su despedida. También puede entenderse el fundido, sin necesidad de rehusar la otra lectura, como un elemento distintivo de la historia en cuanto a que lo que estamos viendo es prácticamente un cuento de hadas. Pues el fundido a negro del final del film es el punto y final de esa historia fabulosa.

 

 

En la secuencia en que Gin encuentra a Hotaru detectamos una igualdad progresiva de escalas. Desde planos más abiertos a escalas más cerradas igualamos a los personajes de manera premonitoria, pues su amistad será algo más que eso. Encontramos también en la misma secuencia planos con multiescalas formando así una diagonal de cuadrantes que podría venir a indicarnos el aspecto divino o espiritual de Gin y el aspecto humano de Hotaru. Compositivamente el momento en que se nos presenta a Gin es con muchos elementos interpuestos en el plano, construcción visual para indicar la lejanía y la inaccesibilidad del personaje.

Otro aspecto a señalar sería la voz en off, con la voz en Off de Hotaru nos marca que el punto de vista de la narración reside en ella.

En dos escenas distintas encontramos un juego de plano contra plano en el que Hotaru se encuentra tumbada con intención de dormir. En la primera la acción sucede en la cabaña de sus tíos. Aquí ella, con la respectiva voz en off de Gin, observa el techo. Este techo de madera natural, el cual pareciera tener unos ojos malignos, es el contrapunto del techo de madera artificial de la casa de Hotaru en la ciudad, el cual no le transmite nada en absoluto. Entendemos así que lo único que le transmite felicidad y alegría es el bosque en donde se encuentra el amor de su vida.

En cuanto a aspectos compositivos, solamente resta analizar la escena en que Hotaru se encuentra de nuevo tumbada, no de manera gratuita obviamente, a las puertas orientadas al jardín de la casa de sus tíos. Es verano y la posición de ambas puertas correderas que se situan a su derecha hace que a Hotaru se le ilumine con la luz del sol la cadera, el vientre y el pecho. En un leve pero concreto e inteligente ejercicio de luz, el director nos señala como la leve luz del verano ha inundado las zonas corporales de la protagonista donde se localizan los sentimientos de amor y angustia, en cuanto a inteligencia emocional se refiere.

 

 

SONIDO

En cuanto al sonido entendemos dos aspectos clave. Por un lado nos encontramos con una historia narrada y conducida con la voz en Off de nuestra protagonista marcando así el punto de vista y el aspecto de historia que tiene que ser contada (cuento). Un aspecto importante del off ocurre cuando esté sucede en Gin, o en los planos en los que este no se encuentra. Se utiliza, no ya la voz en off, sino el recurso de tener a un personaje hablando, ya sea con voz en off o no, fuera de plano. En su momento este fue un recurso cinematográfico revolucionario llevado a la práctica por los nouvelle vaguistas de los 60s.

Nos gustaría señalar que cuando nos encontramos en un bosque el sonido ambiente que nos presenta la película dista mucho de ser real o realista en comparación con la vida real. Obviamente en la naturaleza reside la vida y los seres vivos, pero entendemos que se ha montado ese sonido en el film dándole un punto hiperbólico al bello espacio que nos rodea.

Durante la película detectamos el sonido delicado de una campanilla. Esta se repite por dos veces a lo largo de la película y es en el momento de la desaparición de Gin que ocurre un  sonido parecido al de mil campanillas sonando al unísono. Haciendo una lectura personal, consideramos que el hecho de que a Hotaru le suene la campanilla en instantes puntuales señala el latente proceso de enamoramiento que sufre y disfruta por Gin. Y solamente es una campanilla cada vez que lo escuchamos. Y cuando Gin se marcha debido a que ha tocado a un niño sin saber que era humano, un ejército de campanas nos acompaña como sublimación de ese amor imposible y un adiós a nuestro mejor amigo (Consideramos que es un ejercicio del lector localizarlo y analizarlo, así que os animamos a buscar ese sonido haciendo un nuevo visionado).

Añadir como aspecto fundamental para la comprensión de la progresión de edad de la protagonista (os recordamos que en ella reside el punto de vista de la película) encontramos dos tipos de bandas sonoras distintas. En primer lugar, durante toda la etapa de infancia de Hotaru, el sonido es parecido al de un acordeón o un organillo pequeño, un instrumento no clásico que transmite un punto alegre, entretenido, etc. Consideramos que es un instrumento que remite a las canciones infantiles. Una vez Hotaru ya es una mujer, una joven a las puertas del mundo adulto la música cambia por completo en un sentido más profundo y solemne a través de las teclas de un piano de cola que nos acaricia a cada tono,  nota y plano que lo acompaña.

MEDIOMETRAJE

El mediometraje, a diferencia del largometraje y el cortometraje, ha estado repudiado, apartado y maltratado en el mundo del cine. Mucho se ha hablado de que “Hotarubi no Mori e” tiene un punto en contra, un inconveniente, que tiene cosas malas. Se dice que una de esas cosas malas es la duración. Si escucháis o leéis eso reflexionad la razón y fundamento del comentario. Permítasenos decir que el quien opine eso del mediometraje, de esta película ya que es la obra que nos ocupa, no ama al cine lo suficiente. La calidad predomina en la duración. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Pues si tiene aspectos positivos esta pieza es la duración. La dibujante y el director nos demuestran que con escasos minutos y escasas páginas se pueden explicar historias que vivirán eternidades en nosotros. Pues este film demuestra que el mediometraje existe y cuando se hacen bien nos llenan la vida de luz.

 

 

TIEMPO Y AMOR

Curiosamente en cierto momento del film Hotaru y Gin se encuentran en un prado observando las vistas y dejándose mecer por la suave brisa. En cierto momento ella le dice a él: “En tres años, cuando me gradúe, espero encontrar trabajo aquí. Así podré pasar más tiempo contigo. En otoño, invierno, primavera… Siempre. “ Hotaru obvia decir la palabra verano ya que ella desearía que SIEMPRE fuera ese momento del año en el que está al lado de una de las personas a las que más ama. Una poética manera de indicarnos el poder que siente en su interior. Consideramos que el verano es Gin y Gin es el verano. Pero no sin Hotaru. Gracias a ella el verano ha llegado al bosque. Gracias a ella Gin se ha ido a ser la luz de las luciérnagas que ilumine por siempre los bosques para que ya nunca nadie se vuelva a perder.

 

 

En cuanto al tiempo, se le otorga al verano una dimensión que para nada nos resultará desconocida. Lo hayamos vivido o no el verano es, de una manera sistemática aunque hermosa, la época de los amores. En la película se nos muestra al fin y al cabo una metáfora del amor de verano. Aunque la película llega a tal punto que, por mucho que Hotaru continúe su vida, Gin habrá sido el amor de su vida. También se le da una importancia crucial al crecimiento de Hotaru. La inocencia, la belleza y la energía. Tres atributos que vemos evolucionar en ella y que nos enamoran por completo.

Realmente estamos ante una de las mejores historias de amor del cine coetáneo. Y no descubrimos nada al lector y espectador si dejamos caer el concepto Amor Platónico. El hecho de que Hotaru no pueda tocar a Gin es una herramienta narrativa y visual perfecta para entender, por un lado la libertad física de las personas, y lo platónico/imposible o improbable de su amor.

Sea verano, invierno… Vivan y vean. Volvamos a enamorarnos de esas luciérnagas que por siempre iluminarán el bosque en el que nos dimos las gracias por hacernos crecer.

 

-Kiiro

Un comentario en “REVIEW DE «HOTARUBI NO MORI E»

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