REVIEW DE «PERFECT BLUE»

(ALERTA SPOILERS)

Galardonada con el premio a mejor largometraje de animación en la edición de 1997 del festival de Sitges, ”Perfect Blue” llega a nuestras pantallas de la mano del director de “Paranoia Agent”(2004) y “Paprika”(2006). Satoshi Kon nos presenta, con su ópera prima, la historia de Mima, la cantante principal de un grupo de música Pop japonés. A nuestra protagonista se le presenta la oportunidad, debido a un descenso en la venta de discos,  de dejar su carrera musical e iniciar la misma en el mundo del arte dramático. Es entonces que nuestra protagonista inicia un viaje hacia la depresión en el que el director nos obliga a acompañarla. Durante esta travesía nos encontraremos con representantes descarnados e ignorantes de las necesidades de su representada; fans entristecidos pero comprensivos y un fan enfurecido que ejercerá un terrible acoso y derribo contra Mima. Una historia de locura, acosos y siniestra salud mental que hicieron de Perfect Blue una de las mejores películas de su año y de la historia del anime y del cine de animación.

ANALÍSIS

Teniendo en cuenta el inicio del film sería difícil definir un sentido y un significado. Podría entenderse como la sugerencia de una batalla, en este caso será la lucha interior de nuestra protagonista, o la presentación de futuros hechos ficticios, ya que el inicio del film es una performance en un concierto de Mima y sus chicas.

En esa misma secuencia se nos muestra al que será el acosador de nuestra protagonista, Me-Mania. Se nos presenta al personaje con un plano subjetivo de él con multiescala de su mano en plano detalle y de Mima en plano general. Él, jugando con la perspectiva de su campo de visión, compone un plano situando a Mima en el centro de la palma de su mano pareciendo así que ella está en su poder y la puede manipular a su antojo. Este aspecto nos obliga a remitirnos a una de las secuencias en la que nos encontramos en la habitación de Me-Mania mientras escribe en el blog falso de Mima. Se nos presenta un plano compositivamente dividido en segmentos: superior, con un collage del horror con fotos de Mima, y un segmento inferior con el rostro oculto del acosador. De esta manera el director ya reflejaba en su obra la locura a la que puede llegar un espectador con el fanatismo hacia su ídolo.

En este sentido en la película abunda la presencia de lo perverso, lo siniestro. Una sociedad obcecada en el control y la observación de los personajes públicos hasta límites insospechadamente insanos mentalmente. La fotografía del film utiliza en muchos momentos la iluminación contrapicada para resaltar el aspecto siniestro de los rostros y el lado perverso de las personas.  Podríamos relacionar con este aspecto el titulo de la película. Perfect Blue no solamente alude a una frase de la novela homónima, sino que el sentido que se le da al azul, al menos en el titulo, sería lo inmaduro y lo novedoso. Estos aspectos son el germen y el génesis de muchas de las mentes más perversas que son incapaces de asimilar ciertos aspecto de la vida debido a experiencias concretas.

Retomando la inmadurez. Los descuidos, incluidos los de uno mismo, son frecuentes en la juventud. Descuidarse es lo que ha llevado a Mima al camino en el que le acompañamos durante toda la cinta. Podemos ver ese aspecto, en primer lugar, el punto detonante de los conflictos y por ello punto de no retorno. Cuando nuestra protagonista accede a participar en un rodaje en el que requerirá de su belleza física, obviando su talento, para el despegue de su carrera artística. Queda presente así la ausencia de toma de decisiones. También vemos como las decisiones que conciernen únicamente a Mima solamente son tomadas por sus representantes sin tener en cuenta su parecer. Véase el ejemplo:

Esa dejadez podemos identificarla también en el primerísimo primer plano de Mima observando la pecera. En primer lugar nos encontramos elementos interpuestos como el acuario y los peces muertos cubriendo parcialmente el rostro de la chica. La composición cinematográfica, como ya hemos estado viendo en análisis anteriores, necesita ejercer su psicología para narrar.

Sin abandonar el rostro de Mima por un instante, queremos destacar un aspecto fundamental de la historia: LAS ELIPSIS. Los cambios de tiempo y espacios en el film a menudo se dan con la presencia física de la protagonista, pues como desarrollaremos más tarde el punto de vista de la narración reside en su personaje. Un ejemplo de elipsis de espacio y tiempo es el momento en que Mima, después del concierto, se dirige a su coche de producción y alguien le da una carta con un corazón mientras le grita que siempre accede a “La habitación de Mima”. En este momento, con el rostro de la protagonista inundando el cuadro, por montaje sucede un corte y nos encontramos en el edificio donde ella reside y la escala es totalmente opuesta a su predecesora componiendo así un gran plano general. Con ello el director remarca lo mucho que ha calado esa revelación en ella. Todo lo contrario sucede poco antes del clímax de la película. Desde un plano medio del perfil opuesto de la chica al antes analizado, con el reflejo de Mima en la ventanilla del coche en el que viaja, la cámara hace un travelling lateral hacia la izquierda y pasamos de encontrarnos en el vehículo a encontrarnos en lo que poco después sabremos que es la habitación de Rumi. Las elipsis también aluden a la abundancia de cortes en el montaje de la película que se suceden progresivamente. Nos remiten a la confusión que compartiremos con la protagonista. Se realiza una narración fragmentada ya que la cabeza de Mima se encuentra en todos aspectos y partes que se suceden en el film. ESTRÉS en definitiva.

El hecho de que en muchos momentos de la película nos encontremos inmersos en la pantalla de un monitor, añadiendo así una textura de imagen distinta de la que se nos ha presentado nos indica que nos encontramos dentro de una ficción, dentro de algo que no es la realidad. Haciendo así referencia a la mente de Mima y la de Rumi posteriormente, se nos presenta un relato con marco: una historia dentro de una historia, un mundo dentro de otro mundo.

Un detalle fascinante de dirección de actores y compositivo (es obvio que en la animación no existe el concepto de la dirección de actores pero es necesario explicarlo así) es el hecho de en la escena que se muestra en la fotografía Rumi esta de espaldas a la cámara. Justo en ese instante Mima le expresa su preocupación con lo que siente y le está sucediendo. Mirad la posición y pasividad, posición estática, de Rumi en cuanto a lo que ella le cuenta:

Qué mejor manera de mostrar la dimensión oscura de un personaje. De esta manera comprendemos que Rumi esconde algo y por las sombras en su rostro no será un juego de niños precisamente.

En cuanto al punto de vista, es obvio que reside en Mima. Pues aunque con toda la odisea de visiones y dudosas realidades que se presencian en el metraje, sabemos que estamos en su punto de vista porque ni el mismo espectador, en muchos casos, sabe en ningún momento si lo que está sucediendo se lo imagina Mima o está sucediendo de verdad.

Finalicemos este análisis con el aspecto clave de la narración: LOS REFLEJOS. Con el personaje de Tetsuo en “Akira” ya se nos mostró algún plano con el personaje doblado. Los reflejos en el cine, si siguen un sentido en el film, ha sido utilizados para mostrar una dualidad en los personajes. Una persona es solamente uno, su mismidad. Para mostrar conflicto, distorsión, es necesario mostrar una representación de él o ella de otra manera que no sea la física.

Es por ello que a nuestros personajes más complejos se les muestra con dobleces en el plano. Por un lado la distorsión mental y el estrés de no saber en qué día, lugar y mundo vive Mima. Por otro lado, pese a estar en su punto de vista, o no, la locura, literal, que sufre Rumi. Durante todo el fil Mima no se reconoce en su reflejo por no saber identificar lo que es real y lo que no. Ese ha sido el perverso trabajo de Rumi: romper su mente hasta destrozarla. Pero finalmente, el ultimo plano del film es el de Mima, conduciendo ella misma su propio coche, sana y tranquila afirmando mirándose al espejo que es ella misma sin lugar a dudas.

Perfect Blue ha servido de inspiración para muchas piezas en todos los ámbitos del arte. Quizás la más notable y digna de mencionar sea «Black Swan» de Darren Aronofsky. Que nadie confunda la copia con la reversión y las relecturas. Podríamos hablar de que el director hace la versión americana del anime, pero Aronofsky no hace otra cosa que hacerla suya, introducir elementos nuevos y estirar las posibilidades de la acción real para ofrecernos una de sus obras maestras.

Ciertamente estamos ante una de las películas más claras en cuanto a lenguaje cinematográfico. Construye el calvario de un sueño, la locura de una vida basada en las mentiras, la imaginación y el desorden mental debido a las obsesiones. Una buena película, muy buena si cabe. Recomendadla. Volved a verla y encontrad vosotros todo aquello de lo que hemos hablado y todo aquello de lo que no hemos podido hablar. Pues recordamos al lector que desde ShiroAnime solamente nos centramos en los aspectos claves y sólidos del film.

Nos vemos en el próximo análisis. Un saludo camaradas.

-Kiiro

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