REVIEW DE STEINS;GATE (CAPS 13-24)

 

(ALERTA SPOILERS)

 

Regresamos, camaradas, con la segunda parte de esta review de uno de los animes más interesantes de la historia. Vamos a dividir esta última entrega de Steins Gate en dos grandes bloques: el volumen 1, para que sirva de refresh, y el 2. Comenzamos:

 

STEINS; GATE VOL. 1

Animes, camaradas. Volvemos con una de las series más valoradas y aclamadas de la década basada en un videojuego, primer artículo de esta casa en ese sentido. Stains Gate. La serie narra la aventura fisicotemporal del autodenominado científico loco Okabe, con sus compañeros de investigación. En estos primeros 12 capítulos se nos presentan La noción del tiempo, el viaje en el tiempo y la causalidad son temas recurrentes a lo largo de la historia y los diferentes personajes: Makise, la segunda de Okabe; Mayuri, la rehén, como ella dice, de Okabe; Hashida es el informático, el ingeniero del grupo y, desde un punto de vista personal, el personaje más despreciable y machista; y sin olvidarnos de uno de los protagonistas, el IBN-5100. La herramienta sin la cual la trama no podría haber avanzado y el cual perdemos en los últimos capítulos de este bloque por un cambio en las líneas temporales. Pensemos que es la inevitable cultura sexualizante de los animes y mangas… Juntos, desde el piso franco – laboratorio elucubran, crean e investigan en los viajes en el tiempo con los artefactos que encuentran para ello. En concreto uno de ellos es un microondas, otro un fluorescente de luz, parecido a un sable láser.

La intención de esta review es ponernos en situación de la primera mitad de la serie. Con toda la dosis de paranoia se nos presenta una aventura de líneas temporales que no hacen sino cambiar el paso del tiempo y el cambio del pasado de los “héroes” y de los “villanos”.

La historia comienza cuando Okabe y Mayuri asisten a la ponencia de un reconocido científico, en la que tiene intención de desvelar su investigación sobre viajes en el tiempo. Él reconoce todo lo que expone el investigador como una copia del trabajo de una misteriosa persona de nombre John Titor. Tras montar una escena abandona la charla y se encuentra con Makise Kurisu sólo para encontrarla muerta instantes después. Todo comienza a volverse muy surrealista. Continuamente se realizan dobleces y cambios en las líneas temporales. Una de ellas en concreto lleva a la realidad de Okabe a que la cultura otaku no haya llegado nunca a su ciudad. No encontramos una gran revelación o acontecimiento clave durante esta primera parte más que el del final del capítulo 12 cuando Moeka, revelada como una villana asesina a sangre fría a Mayuri.

Uno de los aspectos más curiosos es el hecho de que durante estos primeros 12 capítulos no sabemos nada en absoluto de lo que hay detrás, o mejor dicho, más allá de nuestros amigos científicos. Otro aspecto, en cuanto al poco lenguaje que hay, es el hecho que cuando es de día, la luz de la escena, secuencia, es de un tono superpuesto, es decir, la luz aparece quemada. Una luz demasiado fuerte. Hostilidad seria la lectura que nosotros proponemos.

Se ha dicho mucho que la serie tiene dos grandes puntos de apoyo y consistencia. Ellos pueden ser el guion, los engranajes de la historia, la materia de la física y esa ficción de los viajes en el tiempo. Basando en los últimos acontecimientos científicos y en todos los avances en el conocimiento teórico se crea una estructura mágicamente digresiva y rica en multiversos de posibilidades en el camino. Obviamente estamos ante una historia de ficción, de ciencia ficción fantástica, puesto que, aunque los viajes en el tiempo son una realidad a día de hoy, una realidad sub atómica, sigue siendo una fantasía. Y además la construcción de los personajes. Se nos presenta unos personajes de una media de edad que ronda los 20-25 más o menos. Uno de los puntos que hacen al espectador empatizar. También el hecho de su entusiasmo por la materia de la ciencia, el hecho de que haya un friki informático, varias jóvenes otakus, etc.

Hemos hecho un camino de 12 capítulos en los que ha habido conflictos, descubrimientos, vicisitudes, malgasto alimentario…

Desde nuestro punto de vista, en esta primera parte de la serie todo se reduce a la monotonía, la tendencia a sexualizar a los personajes, a algún chiste malo y al contante cambio de línea de tiempo siempre sin dejar el punto de vista de nuestro científico loco. Es un anime de lo más interesante en cuanto a la materia que trata y al misterio que nos espera en la segunda mita. Por otro lado, hay aspectos muy innecesarios que personalmente nos han hecho desconectar.

 

Os dejamos a continuación la lista de los capítulos que hemos dejado atrás:

 

I «Prólogo del principio y el fin» (Hajimari to Owari no Purorōgu)

II «Paranoia de viajes en el tiempo» (Jikan Chouyaku no Paranoia)

III «Paranoia de procesos paralelos» (Heiretsu Katei no Paranoia)

IV «Encuentro de fluctuaciones abstractas» (Kūri Hōkō no Randevū)

V «Encuentro de cargas eléctricas en conflicto» (Denka Shōtotsu no Randevū)

VI «Divergencia del efecto mariposa» (Chōyoku no Daibājensu)

VII «Divergencia de la singularidad» (Dansō no Daibājensu)

VIII «Homeoestasis de la teoría del caos» (Mugen no Homeosutashisu)

IX «Homeostasis de ilusiones» (Gensō no Homeosutashisu)

X «Homeostasis de complementos» (Sōsei no Homeosutashisu)

XI «Dogma de las fronteras espacio-tiempo» (Jikū Kyōkai no Doguma)

XII «Dogma de límites estáticos» (Seishi Genkai no Doguma)

 

STEINS; GATE VOL. 2

Durante los capítulos pasados el SERN ha sido nuestro villano en la sombra. Esa organización que se ha mantenido físicamente oculta. Pero aquí estalla todo. Podríamos decir que aquí empieza Steins Gate. Moeka y un escuadrón de la muerte asaltan el laboratorio con prácticamente todo el equipo reunido. Esta asesina a Mayuri, Suzuha irrumpe en el laboratorio y distrae a Moeka , ello permite a Kurisu usar la máquina de salto de tiempo para enviar a Okabe atrás en el tiempo. A partir de aquí, el objetivo de nuestro científico loco será saltar en el tiempo las veces que seña necesarias para salvar la vida de Mayuri. Pero como todos sabemos es imposible cambiar el pasado. Como dice el propio Okabe “he visto a Mayuri morir incontables veces”; Es una aventura excitante, pero a nadie le resulta agradable ese bucle temporal de dolor y muerte. Prácticamente en el umbral de la derrota se nos presentan dos revelaciones: la verdadera identidad de Suzuha, que no es otra que la viajera en el tiempo John Tutor hija a su vez de nuestro pervertido hacker Hashida. Pues viene desde el futuro para prevenir y evitar la 3ª Guerra Mundial; y la localización y utilidad del extraviado IBN5100. Recordando el presunto satélite que se estrella en uno de los edificios de la ciudad, resulta ser l máquina del tiempo ideada por el futuro Hashida. El objetivo va a ser deshacer todos los D-mails para así deshacer todos los cambios en las diversas líneas del tiempo, lograr pasar a la dimensión beta y así llegar a una línea del tiempo en la que Mayuri no muera.

Durante este viaje un tal FB irrumpe en escena. Moeka es uno de sus esbirros la cual finalmente es descubierta por Okabe y este acaba descubriendo que el tal FB es Mr.Brown, un terrorista de la física. Logrando el teléfono necesario para continuar con la misión Okabe tiene una revelación: si deshace el último D-mail Kurisu morirá (recordemos el comienzo del anime en que la encontramos en el suelo de un cuarto asesinada). La decisión es dolorosa, tanto como el momento en que sincera sus sentimientos el uno con el otro. Finalmente, Okabe decide deshacerlo y volvemos todos a la línea del tiempo correcta en la que deja de morir alguien. Excepto que quién seguirá muriendo es Kurisu. Entonces nuestra amiga Titor regresa del futuro para ayudar por última vez a nuestro científico. Urden un plan para salvar a la chica. El primer intento es desastroso, pues el campo de atracción le impide proteger a su amiga y ayudante de su futuro fatal. Pero esto era necesario. Era necesario que Okabe fracasara una vez para, poder ver el vídeo que le llegó aquel 28 de julio, un vídeo de sí mismo relatando me los detalle del último plan. Puesto en marcha este último plan, en el que, tal y como decían las instrucciones del Okabe del futuro el Okabe de nuestra línea temporal tiene que engañarse a sí mismo, al Okabe del pasado, para poder salvar a su amada, y pese al sacrificio que realiza Okabe, sale a la perfección logrando llegar a Steins Gate y salvando a sus estimados amigos. Una vez todo ha acabado y todos vuelven a sus líneas temporales, nadie más que Okabe recuerda lo ocurrido. Todo h aquedado borrado y atrás. O en el futuro, nunca se sabe.

Una vez terminada esta pieza sinfónica sobre física y tiempo podemos desgranarla en diferentes aspectos. Hablemos en primer lugar de la estructura compositiva: el lenguaje. La serie plantea diversos países con divergencias componiendo diagonales con los personajes (mayormente entre Okabe y Kurisu). Pero no tiene mucha más continuidad. Cómo la mayoría de las producciones hoy en día se basan en un simple plano contra plano no con ánimo de narrar en imágenes sino de mostrar lo que se ve sin más intención que esa. Si es cierto que uno de los momentos más claros y buen construidos es el que Okabe y Mayuri SE encuentran en la estación de metro y la chica es empujada a las vías del tren. Una vez ella sufre el mortal accidente Okabe tiene el rostro constantemente iluminado por los destellos que atraviesan la ventana del conjunto de vagones. Lenguaje narrativo de luz, camaradas. No sólo la cara de horror nos indica su estado y lo sucedido, sino que también la intermitencia lumínica en su rostro. Luz hostil, martirizante.

En cuanto a la trama, la maravillosa temática de la física intertemporal es de lo más atrapante. Durante los últimos años se han realizado y descubierto grandes avances en la ciencia. Por ello podemos ver esta serie como un homenaje a esa gente que ha dedicado su vida a entender la metafísica. La muy real dimensiones y característica incluso actitud que se le da al tiempo en la serie es perfecta. Los viajes en el tiempo han sido tratados en el cine miles de veces, y ciertamente es una de esas utopías de lo más distópicas. Y gracias a los guionistas que han logrado crear este perfecto engranaje de actos y sus consecuencias y encontrar la solución perfecta y eficaz para que todo el conflicto vuelva a su cauce de orden y paz dentro del caos que es el tiempo. Una de las cosas a admirar es la definición que se da a la nomenclatura: teoría de cuerdas.

Steins;Gate: no significa nada en especial. Y bien puede definir a nuestro protagonista loco. Un joven apasionado por la ciencia y que la hace suya. Por último y no menos importante querríamos mencionar esa construcción de personajes. Okabe y Kurisu, dos jóvenes inteligentes, apasionados y enamorados. A lo largo de la serie vemos cómo crecen, como sufren, como se adaptan constantemente, con su forma de ser, a los inevitables acontecimientos que les depara el destino. Todos y cada uno de los personajes son fieles a sí mismos, a sus creencias y su personalidad. La relación fraternal de Okabe y Mayuri ha estado clara desde el principio pese a que en algunos momentos invite a la controversia.  Personalmente, el personaje de Hashida, no alcanza un atractivo o una madurez y/o presencia aceptable para este espectador en los últimos capítulos de la serie, cuando se nos desvela su papel protagonista como creador de la máquina del tiempo.

Definitivamente la serie nos enseña que el tiempo es algo que nos pertenece y a la vez no. Que nosotros decidimos nuestro futuro, pero sobre todo nuestro pasado. Estamos obligados a cuidar nuestro tiempo nuestras líneas, nuestro universo. Y, más si cabe, a los que amamos en ellos para no tener que desandar y salvarlos, porque una vez fuera de estas letras ya no hay ficción.

Recordamos al lector, como cierre de este artículo, que desde ShiroAnime solamente dejamos espacio a esos aspectos importantes a nuestro parecer. El hecho de dejar algunos aspectos en el tintero nos resulta de lo más útil para que volváis a visualizar todas las obras que comentamos, para crecer y aprender.

Nos vemos en la próxima aventura, Camaradas.

Que dios bendiga el cine.

 

Os dejamos a continuación la lista de los capítulos que hemos dejado atrás:

XIII «Necrosis metafísica» (Keijijō no Nekurōshisu)

XIV «Necrosis física» (Keijika no Nekurōshisu)

XV «Necrosis del eslabón perdido» (Boukanjō no Nekurōshisu)

XVI «Necrosis irreversible» (Fukyagaku no Nekurōshis)

XVII «Pretensión de distorsión compleja» (Kyozō Waikyoku no Konpurekkusu)

XVIII «Andrógino de autosemejanza» (Jiko Sōji no Andorogyunosu)

XIX «Apoptosis de cadena infinita» (Mugen Rensa no Apotōshisu)

XX «Apoptosis de extinción del odio» (Ensa Danzetsu no Apotōshisu)

XXI «Fundición de la ley de causalidad» (Ingaritsu no Meruto)

XXII «Fundición de la comprensión existencial» (Sonzai Ryōkai no Meruto)

XXIII «Steins Gate, plano en la frontera» (Kyōkai-men-jō no Shutainzu Gēto)

XXIV «Prólogo del fin y el principio» (Owari to Hajimari no Purorōgu)

-Kiiro

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